Ya tocaba post de escapadita… Esta vez me alegra muchísimo presentaros a mi amigo Caste. Aventurero, padrazo, amante de su tierra y entusiasta de la vida donde los haya. Caste y yo somos amigos desde que empezamos a trabajar juntos hace 15 años; así que ya os podéis imaginar, trece años con todas sus jornadas codo con codo, dan lugar a una amistad capaz de superar situaciones de tensión, de carcajadas hasta más no poder, de tristezas, de enojos, de alegrías… en fin, yo creo que hemos vivido juntos todo tipo de estados de ánimo y eso a lo que ha ayudado es a fortalecer aún más los lazos de nuestra amistad. Y aunque hace dos años nuestros caminos laborales se bifurcaron y ya no nos vemos tanto como antes, me ha demostrado que sigue estando cuando lo necesito.

Como os he dicho, Caste es un gran aventurero. Pero no penséis que sus aventuras son en solitario, ya que todas las vive junto a su encantadora esposa, Bibi y desde hace poquito más de un año se ha unido a ellos la pequeña África. A continuación os cuenta una de sus recientes escapadas ¡a mí me ha encantado!

“Llegaban nuestras merecidas vacaciones de Julio y con ella el momento de disfrutar de uno de los regalos de cumple de Bibi.

Por fin nos sentiríamos como Tarzán, Jane y Chita. Era el momento de disfrutar de nuestra bonita tierra. Sí, era la hora de ir a nuestra… cabaña del árbol!!!

Vista 3 casa del árbol

Este año, no podía faltar mi regalo original, y en este caso Bibi también fue sorprendida y también hemos disfrutado de lo lindo con él. Este año íbamos a dormir en los árboles.

Para el que no lo haya probado, os lo recomiendo. Es una experiencia original para pasar unos días relajados y esos sonidos del bosque de noche, cuando estás tomando el fresco sentado en la terracita, entre las copas de los árboles, son de esas cosas que no tienen precio.

                              Vista casa del árbol                                                 Vista 2 casa del árbol

En la finca se está genial, puedes pasear y recoger fruta para luego comértela, navegar en barquito por el embalse, montar en bici, incluso por la noche estuvimos observando las estrellas con el telescopio de Luis, que nos enseñó Marte, Júpiter y Saturno, al que incluso pudimos ver los anillos! Me encantó la experiencia.

Otro detalle es que nos subieron el desayuno a la cabaña y también existe la opción de pedir que te suban  la cena, en plan romántico. Lo que os digo, muy recomendable, os dejo el enlace de su página (nosotros estuvimos en la cabaña “Brisa” y nos encantó): http://www.dormirenlosarboles.es/

El primer día, visitamos la piscina natural de Villasbuenas de Gata. Chulísima. No muy grande pero con sombra suficiente y agua fresquita como es usual, lo que mas me gustó fue su chiringuito con comida ecológica, buena variedad de cervezas e incluso cola ecológica y su zona chill out de relax al pie de la garganta con musiquita de fondo. Se estaba de lujo allí por lo que pasamos la mañana e incluso comimos en el chiringuito y muy bien por cierto, por lo que os lo recomendamos.
Zona chill out Villasbuenas de Gata    Villasbuenas de Gata piscina natural

Comida ecológica Villasbuenas de Gata    Chicas en Villasbuenas de Gata

Por la tarde nos fuimos a disfrutar de la piscina de la finca en la que se estaba estupendamente y tranquilos, ya que sólo hay tres casas en los árboles, por lo que con poca gente puedes coincidir. Lo bueno que tiene esa piscina, además de tenerla casi siempre para ti solo es que no tiene hora de cierre por lo que imaginaos los bañitos en pleno julio a la luz de las estrellas que podéis disfrutar ¡un lujazo!

Piscina finca
Esa noche disfrutamos de un cursillo sobre las estrellas, gentileza de Luis, pudiendo ver, como os comenté antes Marte, Júpiter y Saturno con sus anillos!
Telescopio
Después del cursillo ya solo nos quedaba disfrutar de nuestra casita, sentados en la terracita, fresquito entre las copas de los árboles, escuchando solamente los sonidos del bosque en medio de la paz absoluta, casi ná.

       Terraza casa árbol           Vistas desde la terraza de la casa árbol
A la mañana siguiente nos despertó el sonido de una campana, era el desayuno que nos lo traían a la cabaña y lo subían con una polea, jeje, qué original.
Desayuno polea
Tocaba ese día refrescarse en la piscina natural de Hoyos, mas grande que la de Villasbuenas de Gata, con mucho césped y sombra y bien preparada para más gente. Agua fresquita para el baño, cerveza fresquita para refrescarse también por dentro y mis chicas disfrutando de lo lindo.

Piscina natural Hoyos
Tarde de piscina donde el agua era mas templada (mejor para el baño de la peque) a la que le siguió una cenita familiar en la cabaña y de nuevo a disfrutar de la noche en el bosque mientras disfrutábamos  dormir en los árboles.

A la mañana siguiente después del correspondiente desayuno en la cabaña y como despedida, nos acercamos a la orilla del embalse donde estaban a nuestra disposición canoas y barquitas para pasear por el mismo y de paso refrescarnos un poco. Nuestra aventura de la cabaña del árbol había terminado pero a nosotros aún nos quedaban vacaciones y ahora nos dirijíamos a una zona de playa que no conocíamos…pero eso, ya lo dejamos para otra ocasión”

¿Tiene buena pinta verdad? Yo me he quedado con las ganas, en cuanto pueda me preparo yo también una escapada a La cabaña del árbol. Por cierto, estas casas tan chulas están en Sierra de Gata, provincia de Cáceres ¡Besazos a tod@s!