Este post va dedicado a todas las malasmadres que como yo, no ponen en riesgo su salud económica y mental a la hora de celebrar los cumples de sus hijos.

Y que conste que hace años las he llegado a celebrar hasta con casi 30 niños… Juumm ¿No es eso una locura?

Hace un par de años que decidí ir frenando… no me podía permitir invitar a toda la clase de cada uno de mis hijos en su cumpleaños y tampoco quería sentirme culpable por ello. Y mucho menos me voy a dedicar a hacer fiestas temáticas, que haberlas hay-las, donde alucino  y admiro las curradas que se pegan algunas mamás preparando “cup-cakes”, galletas caseras y no sé qué más historias con las caras de los personajes favoritos de sus hijos.

Y que conste que para mí lo más importante es que mis hijos sean felices. Pero de verdad que para eso no les hace falta una súpermegamacrofiesta temática en su cumpleaños.

¿La prueba?

Este año por fin he dejado a D2 celebrar su cumple en casa. Llevaba mucho tiempo pidiéndomelo y por “h” o por “b” nunca había surgido la ocasión. Sobre todo porque normalmente van a los cumpleaños más niños de los que quiero meter en mi choza, jeje . Así que le dije que este año por fin iba a poder celebrar su cumple como él quería. ¡Alegría al canto pa’ mi niño! Eso sí, con una pequeña restricción… en total podían ser 8 niños. (El sentimiento “malamadre” me invadió durante unos segundos al ver su carita de decepción…, pero sólo fueron unos segundos la verdad… lo que no iba a hacer era volverme loca y preparar una fiesta en casa con veinte niños. No.)

¿Que cómo fue? ¡¡Sencillamente genial!!

Cuatro horas de juegos y risas en la minipiscina de casa, patatas, palomitas, refrescos, chuches… Tampoco faltaron los perritos calientes y juegos en la calle, como toda la vida, a pillar, al escondite… y como a mi niño no le gustan las tartas y ese día mandaba él, le hice su bizcocho preferido (de lo más normal) para que soplara las velas y acabaran de “jartarse”.

Niños difuminados

Niños piscina cocos

Pero sabéis que fue lo mejor de lo mejor?? Que a  mi D2 no se le quitó la sonrisa de la cara en toda la tarde y que por la noche, al acostarse, me dio un fuerte abrazo mientras me confesaba, con los ojitos iluminados, que había sido el mejor cumpleaños de su vida.

Con esto que os cuento, no quiero decir que la mejor forma de celebrar el cumple de nuestros peques sea con pocos niños y en casa, que ya somos cada una bastante mayorcitas para celebrarlos como a cada una nos dé la gana .  Pero para las madres que no puedan o simplemente les dé muuuucha pereza… ¡fuera remordimientos!

¡¡Besazos mil, churris!! 

Os veo baulukeando en El Baúl de Lucas

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