Vaya por delante que siempre me ha gustado el fútbol. De niña era una de las pocas que en el recreo y en la calle se juntaba con los niños para dar patadas al balón y los sábados por la tarde, veía con mi padre por televisión el partido de liga que tocara; en la autonómica, que antes no se pagaba…

Tengo tres hijos. Los tres varones. Lucas todavía es pequeño (aunque ya hace sus pinitos), pero R1 y D2, no sólo juegan al fútbol. Flipan con el fútbol. Si por ellos fuera verían todos los partidos (no sólo los de su equipo). Les gusta ver las noticias (los deportes), de todos los canales, sus ídolos son jugadores de fútbol y su sueño es llegar algún día a ser jugadores de fútbol profesionales.

Pues eso, que son niños. Y como los míos hay miles en España.

El problema es que de un tiempo a esta parte a mí ha dejado de gustarme. Me da miedo y no me gusta en lo que se está convirtiendo. Cuando en casa ponemos las noticias de deporte y empiezan a hablar de fútbol… raro es el día que no sale una afición entera insultando a un jugador, o las batallas campales que se organizan alrededor de los estadios de fútbol y ni hablar de cuando se mezclan ideologías políticas con el deporte… De hecho hace algo más de un año fuimos a un estadio a ver un partido y nos cayó (los niños siguen pensando que nos tiraron pero yo me niego a admitirlo) un vaso de refresco encima con cubitos de hielo. ¡Pero qué invento es esto!

Y ante todo esto ¿Qué les digo yo a mis hijos? Yo, que como muchas madres intentamos inculcar a nuestros hijos/as el amor por el deporte, el respeto al equipo rival, el respeto a los árbitros, el no decir palabrotas…

Así que ahí va mi petición…

Por favor, que tanto jugadores profesionales como dirigentes de los clubs, sean conscientes de los miles de niños que les idolatran, que siguen sus pasos, que se fijan en lo que hacen y dicen públicamente y actúen con responsabilidad ante esto.

Porque si los clubs de fútbol van a seguir permitiendo que en los estadios cientos o miles de personas griten: ¡HIJOOOS DE PUTAAA! Y no sé qué barbaridades más, al final vamos a tener que plantearnos el prohibir la entrada a los niños, porque, lamentablemente, el fútbol ha pasado a ser un espectáculo sólo para adultos.

¿Qué me decís? ¿Me ha dado la neura y estoy exagerando? ¿O quizá me quedo corta? 

Besazos mil!!!

El Baúl de Lucas