Todos los años por estas fechas me ocurre lo mismo. Suben las temperaturas de golpe, ya no me puedo poner medias y no me ha dado tiempo a coger algo de colorcito (más que nada porque necesito tomar veinte veces el sol para cogerlo)… Y entonces empiezo a escuchar las mismas frases de siempre: “Qué blanca estás”, “¿Con esas piernas te vas a poner falda?” “Hija toma un poquito el sol que cojas color…”, etc, etc, y más etc…

Pues este verano, con los 39 recién cumplidos, os digo que me planto.

Asumido está. Soy blanca. Así, que lo asuma el mundo.

No pienso pasar más ratos al sol achicharrándome, sudando como un “pollino ” para simplemente conseguir un color… rosáceo? Y eso  cuando tengo suerte y no es más rojo por haberme quemado. Ah! Y pienso lucir pierna con minifalda (que para eso llevo meses corriendo ), aunque mis patorras sean de un blanco reluciente.

Así que a las de piel blanquita como yo (que seguro que me entienden), os animo a pasar un poco del temita “moreno” de una vez,  a disfrutar del verano con una buena crema protectora y a quitarnos los complejos “estásmásblancaquelastetasdeunamonja” de encima.

Que a estas alturas de la vida, lo que de verdad me apetece en verano es ver a mis hijos disfrutar, pasar buenos ratos entre amigos con un tintito de verano o un mojito , conversar y reír con Papádelucas en el patio de casa por las noches, cuando los niños por fin duermen y ya corre un poquito el aire y sobretodo, echarme siestas  en el sofá con el aire acondicionado puesto (y no en la hamaca con el caloraco de la muerte).

Pues eso… ¿Alguna “blancucha” por aquí que me entienda?

Besazos mil mis baulukeras!

El Baúl de Lucas